¿Miedo?¿Cuál es tu discurso interno?

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¿Cómo nos habla el miedo? ¿Cómo es ese mecanismo que minuciosamente se va entretejiendo y nos imposibilita la acción ante determinadas circunstancias?   Porque quienes sufren miedo a algo estarán de acuerdo en que el miedo nos habla…y, además, utilizando un discurso interno perverso en el que se anula cualquier vía de “escapatoria” o solución posible basándose en mensajes como “no voy a ser capaz de enfrentarme”, “jamás voy a superar esto”, “es algo que me supera”, “me va a dar el ataque de ansiedad”…Y es que cuando hablamos de miedos, la invitada de honor es la ansiedad que se asocia a la situación concreta, percibiéndose como algo indisoluble, como si una no pudiera darse sin la otra, a pesar de comprobar cómo no es así para los demás. Una comprobación externa frente a los otros que, lejos de animar a que “es posible” afrontar el objeto del temor, se convierte en una comparación-zancadilla generadora de una desventaja aún mayor, ya que mina la autoestima para hacer frente a lo que para otras personas puede ser cotidiano.

Pero es que a este cuadro se añade la aún más perversa descripción del miedo a través del uso de la falsa analogía, sirviéndose para ello del “como si”…de modo que, al exteriorizar aquello que pasa internamente, las palabras utilizadas sobredimensionan aquello que está sucediendo o ha sucedido para llevar (¿ayudar?)  a la comprensión de quien nos escucha: es como si me muriera…es como si tuviera una bola en la garganta que me impidiera respirar…es como si mi cuerpo estuviera completamente acolchado (o rígido como el hierro)…es como si estuviera fuera de mí…es como si el corazón se me parara…Un como si que trata de clarificar la sensación como si el interlocutor hubiera vivenciado alguna vez alguna de esas comparaciones planteadas…Cuando lo único que sí queda es rastro en la persona que las verbaliza, interiorizando una percepción aún más terrorífica de lo que le sucede al partir de una exageración-no-intencionada de aquello que se toma como referencia.

Por tanto, ¿cómo podemos empezar a desmontar esos miedos? ¿cómo podemos cambiar esos mecanismos que alimentan los temores? Justamente, la primera base (a pesar de que serán necesarias otras varias, ya que los miedos utilizan entresijos que generan una huella mental y se dan determinados automatismos de ansiedad asociados a las situaciones concretas -o no tan concretas-) es cambiar los mensajes internos… Empezar a modificar ese discurso de amplificación del miedo va a ir llevando a establecer otras formas de afrontamiento, aunque, de entrada, se siga evitando aún la situación y, simplemente, se esté planteando la posibilidad de otro tipo de repuesta que sea diferente a la ansiedad.

Algunas claves pueden poner esos cimientos de seguridad en ti mismo son:

  • Centrarte en el momento presente, sacando de escena las anticipaciones negativas y dándote la posibilidad de intervenir con respuestas adaptativas a la situación;
  • Frenar las comparaciones con los demás o con etapas anteriores: desde la comparación nos ponemos en posición de inferioridad, por lo que podemos utilizar la experiencia de otros a nuestro favor si lo enfocamos como aprendizaje de lo que puede resultarnos útil;
  • Perderle el respeto a la ansiedad, sabiendo que es incómoda, desagradable, molesta, y un largo etcétera que podríamos añadir, pero siendo bien consciente de que se puede controlar y cuanto menos atención le des, antes estarás consiguiendo que desaparezca…ayudando a ese control, por supuesto, el entrenamiento en relajación, la respiración abdominal, la práctica de ejercicio físico moderado, mantener una dieta adecuada, la eliminación de sustancias excitantes, entre otras cuestiones;
  • Relativizar la situación en vez de magnificarla, de esta manera te vas a ver fuerte y no indefenso;
  • Pensar cómo se actuaría si ese miedo no estuviese anclado en tu vida, de cara a plantear otras formas de actuación y visualizarte dando otro tipo de respuesta;
  • Valorar cada pequeño paso para hacer que sea el preámbulo de nuevos avances;
  • Darte siempre, siempre capacidad para cambiar lo que te está afectando, abriendo nuevas oportunidades de intervención.

Y recuerda que el modo de hablarnos condiciona nuestra percepción de la situación, de tal manera que, como contaba Henry Ford, tanto si piensas que puedes como que no puedes, estás en lo cierto.

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¿Cómo afrontas tus cambios?

CAMBIOS

Y seguimos dando empuje a la autoestima reflexionando sobre cómo afrontar procesos de cambio tras una ruptura sentimental, pérdida del trabajo,…porque en función de nuestro discurso interno, nuestra respuesta frente a las nuevas etapas serán de un modo u otro…Te dejamos con la entrevista en Salud a toda costa de 101Tv Málaga…Mientras una pregunta para pensar: ¿qué has aprendido de tu último “fracaso”?

Cómo desmontar el síndrome postvacacional…

101TVLlega el tiempo de descanso para much@s y también, a veces, un período de inquietud sobre cómo será esa vuelta al trabajo…especialmente cuando ya se ha pasado anteriormente por la experiencia de una indadecuada adaptación a esas rutinas que conocemos como síndrome postvacional…Te contamos algunas claves para su prevención en Salud a toda costa de 101Tv Málaga.

Halago a todas esas personas creídas…

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Nunca antes me había parado a pensar en esa frase tan corriente entre adolescentes (y no tan adolescentes) que contaba: “esa persona es una creída” y, de ese modo, se descalificaba aquello por lo cual ese alguien se sentía a gusto con algún aspecto de su físico o de su forma de ser…Años después de ese mensaje, tan familiar que no llegaba a reflexionar sobre su significado, lo vuelvo a escuchar y, sin embargo, lejos de provocarme ese rechazo de antaño, me veo defendiendo y animando a esa persona creída. Porque ser creíd@ no implica ponerse por encima de los demás, ni sentirse superior, ni rechazar la autocrítica,…ser creíd@ significa creer en uno mismo o, lo que es lo mismo, tener una buena autoestima.

Estamos demasiado acostumbrados a pedir disculpas con un “está mal que yo lo diga” antes de contar a los demás algo positivo de nosotros  y ¿por qué está mal? Lo que está mal es sentirse a disgusto con uno mismo, dejar de valorar todo lo que se puede aportar, sentirse inferior, anularse,…todo eso es lo que está realmente mal y no es habitual que alguien llegue pidiendo disculpas antes de darse todo ese baño de mensajes nocivos…No, no está mal que yo lo diga, está muy bien que sea uno mismo quien lo diga y que, además, lo cuente con convicción, es decir, creyendo en sí mismo…Así que espero que cada día haya más personas creídas de sí mismas y que se lo digan para reforzar todo eso positivo que pueden ofrecer a los demás.

Mientras tanto, vamos poniendo granitos de arena para mejorar la autopercepción con nuestros talleres Dosis de Autoestima donde encontrarás claves para sentirte bien contigo y potenciar lo mejor de ti..¿Te apuntas a ser una estupenda persona creída?

“¿Por qué vuelvo a sentir ansiedad?”

Una de las constantes entre las personas que padecen ansiedad es que se definen a sí mismas como “ansiosas”…ya dan por hecho que ese patrón de afrontamiento desde la perspectiva de la angustia y la tensión se va a repetir…sea cuál sea el motivo que pueda provocar la ansiedad, se anticipa que la respuesta va a ser desde el malestar, el agobio, el disparo incontrolable de síntomas físicos,…uniéndose, además, el recuerdo constante de esas sensaciones “incómodas” (en muchas ocasiones, también su verbalización continua sobre “lo mal que lo ha pasado”, recreando cada síntoma) , de modo que se va grabando esa “huella” en el cerebro que asocia la situación generadora de ansiedad con esa “única” posible forma de respuesta.

Frente a estos esquemas de pensamiento y respuestas consecuentes de ellos, es importante reeducar la forma de interpretar la realidad, poniendo el foco de atención en los logros, en las posibilidades de afrontamiento, en las vías de solución ante aquello que se nos presenta como problema, dejar de estar pendiente al propio cuerpo y a sus respuestas de alarma descontrolada para poner nuestra atención en cuáles son los recursos que podemos utilizar para ganar confianza y aprender, siempre aprender del error para dar un paso más…¿Cuántas veces la ansiedad se repite por no dejar margen a la equivocación?

Volvemos a tener una cita con nuestros Talleres PotenciArte para mejorar Talento, Concentración y Ansiedad y, de nuevo, nos acompañará Luis Ruíz Padrón, arquitecto y urban sketcher, para hacer uso del dibujo en exteriores como herramienta para entrenar nuestro foco de atención en aquello que no es ansiedad, sino posibilidades de creación. Seguimos adelante…web CARTEL A3 Taller Potenciarte Ansiedad Abril 2016.png

Por l@s súper-vivientes…

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Cuando son noticia hechos que transcienden, no puedo evitar pensar en quienes llegaron demasiado tarde (o demasiado pronto, según se mire) y formaron parte de esa lista del“día antes” de la firma de una tregua, de un decreto-ley que cambia la vida de tant@s, de un convoy de medicamentos o comida, …de aquell@s que dieron lugar a ser parte de la última bomba antes de acordar la paz,  de quienes protagonizaron la última foto de un desahucio, de quienes se despidieron sin poder imaginar siquiera que el desbloqueo estaba cerca…Y, sin duda, l@s supervivientes serán justamente eso: súper-vivientes porque,  tomando el micropoema de Ajo, “quienes sabemos lo que vale un peine, sabemos también lo que vale la pena”…Por ell@s…

Navidad, feliz Navidad…un año más…

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Un año más llegamos a estos días navideños y, guste o no, se imponen las comidas, las celebraciones, las cenas casi multitudinarias para hogares que albergan pocos inquilinos la mayor parte del día a día. ¿Hasta dónde la tradición? ¿Hasta dónde la necesidad de permitirnos, aunque sea una vez al año, expresar afectos y deseos de esa tan manoseada frase de “paz y amor”? ¿Hasta dónde la anulación de la identidad para hacer lo que propone el resto? ¿Hasta dónde las miradas nostálgicas de vuelta a la infancia en las que parecía que esas mismas Navidades eran más de verdad? ¿Hasta dónde sólo la apariencia (eso sí, cuidada en estos días)? ¿Hasta dónde las ansiadas esperas para reencontrar personas queridas que sólo se reúnen en estas fechas? Cuántos “dóndes y por qués” podríamos seguir pensando sin encontrar ningún lugar para ellos, pues éstos sólo habitan en nuestro modo de interpretar la vida, nuestra vida… Porque sí, todo depende de cómo queramos permitirnos vivir estas fiestas y los 364 que le siguen…desde la nostalgia, desde el rencor, desde la ilusión, desde la esperanza, desde la aceptación, desde la comparación, desde la ocasión para compartir, desde la creatividad, desde el consumo vertiginoso, desde los afectos, desde la intimidad, desde el aprendizaje de los momentos que pudieron ser más amargos (y también de aquellos que fueron felices que no siempre “la letra con sangre entra”), desde la impronta que dejaron en nuestras vidas aquellos que ya no están, desde…¿desde dónde te sitúas frente a tu realidad?

Simplificando y volviendo a lo más básico que a veces olvidamos, te deseo, con las palabras de Diego Cruz, un Planeta y un Sol para disfrutar estas Navidades y cada día de no-Navidad…¡nada más y nada menos!…