¿ENTRENAS TU CREATIVIDAD?

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Hace 25 años empezaba mi curiosidad por saber algo más sobre la creatividad…de algún modo, anhelando desarrollar una faceta bastante olvidada en los planes de estudio que se encargaban más de homogeneizar a los estudiantes que de fomentar la riqueza de ideas. Transcurrido este tiempo,  parece que las cosas van cambiando y, de pronto, la creatividad se ha impuesto casi como algo imprescindible…¡por fin! (y con el secreto deseo de que no se trate sólo de una moda).

Se empieza a asimilar que todos somos,  o podemos ser creativos, sin embargo, a pesar de esa capacidad, la creatividad necesita un entrenamiento:  ser creativos no es una cuestión de hacer aquello que se quiera sin ningún tipo de límite…de hecho, para desarrollar bien la creatividad conviene tener claro dónde nos movemos y explorar dónde podemos llegar, pero con ciertas pautas…se trata de salir de la caja para ver desde otra perspectiva, pero siempre nos vamos a mover en una nueva caja que nos sirva de referente. El uso de mecanismos de pensamiento como el cuestionamiento, la provocación, el uso intencionado del azar, las pausas creativas,… nos van a facilitar la interiorización de enfoques creativos que podemos aplicar a cualquier área de nuestra vida: desde la organización de las rutinas -para que dejen de ser rutinarias-,  hasta proyectos empresariales o mejoras de productos.  De algún modo,  podríamos pensar que la creatividad es como un músculo:  nuestro cuerpo está formado por cientos de ellos, sin embargo, si no los ejercitamos, su fuerza y flexibilidad quedará más limitada. Igualmente, de entrada, todos tenemos esa capacidad para ser creativos, pero si no la entrenamos, se verá reducida a una mínima expresión…

¿Quieres darle a tu potencial creativo una vida sedentaria o hacerte un/a  buen/a  deportista de creatividad?…¡Adelante!

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¿Y si le pierdes el respeto a la ansiedad?

ANSIEDAD

Para much@s, la ansiedad se convierte en una fiel compañera desde el inicio del día…abrir los ojos y chequear los síntomas de nerviosismo que amanecen cada día se convierte en un ejercicio que, muchas veces, llega a ser tan rutinario que apenas se le presta atención consciente. La ansiedad se pega de ese modo a la piel y a los pensamientos a través de interminables “¿y si…?”, unidos a recurrentes recuerdos de todas esas veces en las que apareció, sin ser llamado, el temido ataque de pánico. Y frente a esa retahíla de tensiones, taquicardias, sudoraciones, temblores, sequedades de boca, sensaciones de mareo, pesadillas,…la persona se va haciendo cada vez más prisionera del miedo, asistiendo a una reducción paulatina o, a veces, drástica, de actividades y momentos de expansión.

Aprender a perder el respeto a esa ansiedad, tan irrespetuosa ella, se convierte en el primer paso necesario para desmontar el fantasma. A partir de ahí, controlar los pensamientos de anticipación, dejar de comprobar los síntomas y tomar conciencia de que se pueden nivelar a partir de la práctica de la relajación, el ejercicio físico y la respiración, centrar la atención en el momento presente, reforzar la valoración personal, cuidar la alimentación, eliminar sustancias excitantes de la dieta, mantener tiempos de descanso,….son algunos de los pasos que nos conducen a desmitificar ese mal de la modernidad…porque, por supuesto, ¡puedes controlar la ansiedad!

Y si, además, te quieres divertir y aprender algo nuevo, te proponemos nuestros talleres PotenciArte para Controlar la Ansiedad a través del Dibujo Urban Sketch, en los que combinaremos pautas psicológicas para que sepas como afrontar las situaciones que te provocan ansiedad y manejes esa tensión interna, junto a un taller de dibujo en exteriores de la mano de Luis Ruíz Padrón, arquitecto y urban sketcher: para entrenarte en la mirada hacia el exterior y no en la revisión de síntomas…¿te apuntas a cambiar ansiedad por creatividad?

El vuelo V de Otar…aún no es el fin

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Tras la enésima mañana gris, Otar se levantó y miró por la ventana:  la vista que, aún desde las alturas era limitada, había desaparecido. Entonces, este ganso herido tomó la decisión de saltar al vacío…y de pronto aterrizó en algo muy suave y grato. Miro a su alrededor, se alisó las plumas con satisfacción y pensó: ”Aquí me quedaré un rato…”

Precioso relato de Kaatje Vermeire, publicado con exquisitez por Barbara Fiora, que nos habla de los cambios inesperados, la caída, la reinvención, la desesperación  y la confianza al encontrar/apreciar un lugar en el que permanecer…aunque sea un rato…